Isaías 54 (NVI), un canto a la esperanza. By Fabian Massa.



54 «Tú, mujer estéril que nunca has dado a luz,¡grita de alegría!Tú, que nunca tuviste dolores de parto,¡prorrumpe en canciones y grita con júbilo!Porque más hijos que la casada tendrá la desamparada—dice el Señor—.2 Ensancha el espacio de tu carpa,y despliega las cortinas de tu morada.¡No te limites!Alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas.3 Porque a derecha y a izquierda te extenderás;tu descendencia desalojará naciones,y poblará ciudades desoladas.



En este pasaje el Señor le habla a Jerusalén, a quien compara con una mujer estéril. Se puede estudiar el pasaje desde muchos ángulos distintos, ¡tanta es la riqueza de la Palabra! Pero en esta oportunidad, quiero centrarme en unos pocos conceptos básicos.

En los tiempos bíblicos, la esterilidad era vista como una falta del favor de Dios, como un “enojo del Cielo”. Una mujer estéril podía llegar a ser rechazada por su esposo y era blanco de burlas y ofensas (1° Sam. 1.7; Lc. 1.36). En aquellos días, no había nada que una mujer estéril pudiera hacer en sus fuerzas para cambiar su situación. Así que podemos tomar el pasaje como enseñanza de como proceder frente  a los imposibles, en las situaciones en que somos impotentes, en las que no damos fruto (esterilidad), donde no tenemos posibilidad alguna de hacer algo por nuestras fuerzas.

Sin embargo Dios dice: Vos que no podes dar el fruto que anhelas, que estás imposibilitado de todo logro, que nunca tuviste la dicha de ver tus esfuerzos coronados de éxito, deja de percibir la realidad natural (que es real e innegable) como lo único posible. Dios nos enseña a “ensanchar nuestra mente, a considerar las posibilidades no desde nuestras limitaciones, sino desde lo sobrenatural del Reino. Dios nos dice: … despliega las cortinas de tu habitación: deja correr tu imaginación, sueña una  realidad distinta, alégrate en ese sueño, espera lo mejor, porque Dios nos hizo semejantes a Él (Gen. 1.26), con la capacidad de soñar y de llamar las cosas que no son para que sean (Ro. 4.17)”!!!

Dios también nos exhorta a no limitarnos, sino a trabajar reforzando nuestros puntos fuertes (las estacas) mientras nos damos la libertad de soñar un poco más lejos nuestras posibilidades (alargar las cuerdas).

Dios es nuestro Padre, y quiere escuchar nuestros sueños. Orar no es otra cosa entrar en el Salón Reino y hablar con Él. Cuéntale tus imposibles, confíale tus angustias, proponle  tus sueños. Él los trabajará, los moldeará y te los devolverá mejorados.

Alégrate en tus sueños, ya que en esto consiste la esperanza, confía en Él y Él hará.

Comentarios

  1. lo mas horrible es desear ser madre y ser esteril

    ResponderEliminar
  2. No te angusties, puedes ser madre, aunque no tengas los hijos de manera natural. Puedes dar todo el amor que tienes cuidando y ayudando a crecer a aquel niño que no tiene quien lo quiera o quien lo cuide. Si miras a tu alrededor pronto verás que puedes tener muchos hijos e hijas. Dios dice, que aquellas que confían en Él tendrán mucho fruto y serán por Él cuidadas. No te angusties, no mires tu esterilidad: Amplia tus horizontes, mira a tu alrededor y verás que hay para ti lo que esta anhelando tu corazón, porque Dios es bueno y para siempre es su misericordia. Dios te bendiga.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Deje aquí su comentario, gracias!

Entradas populares de este blog

NEWS. Второй зверь. By Fabian Massa.

El Pacto del Ojo Derecho. By Fabian Massa.