Serás como un árbol junto a corrientes de aguas. By Fabian Massa.


La palabra “meditar” tiene en las iglesias cristianas una “carga” negativa, por relacionársela con las prácticas orientales como el budismo, el yoga y la “meditación trascendental”. Sin embargo, la Biblia dice que es bueno meditar en lo que Dios nos dice.

Desde el punto de vista bíblico, hay hermosas promesas para aquel que medita en La Palabra. Vamos a hacer juntos un breve estudio sobre el Salmo 1:

1.     1    Bienaventurado el varón 
    que no anduvo en consejo de malos, Salmo 1



Bienaventurado: En otras versiones traducen dichoso, feliz. Sin embargo es muy interesante esta palabra, que se deriva de buenaventura, (que si bien hoy está ligada a la adivinación), antiguamente era un término marinero, buena ventura = buenos vientos. En la antigüedad las naves eran propulsadas por los vientos, por la fuerza de los remos o una combinación de ambas. La mejor bendición para un capitán de un barco, era desearle “buenos vientos” para qué llegue pronto a su destino, sano y salvo.

Este pasaje podría interpretarse así:

Feliz el hombre que no anda como los malos, por que llegará al destino que Dios tiene para su vida.

    Ni estuvo en camino de pecadores,

La Biblia Peshitta traduce este verso:” Ni se mantiene en la forma de pensar de los pecadores” la persona que medita en La Palabra de Dios, abandona los malos caminos.



    Ni en silla de escarnecedores se ha sentado,

Escarnecedores: Gente que se burla de Dios o las cosas referentes a Él.

2.     2 sino que en la ley de Dios está su delicia 
    y en su Ley medita de día y de noche.


Comentario de la RVR95: Está su delicia: La frase en hebreo implica algo más que mero placer o agrado; es voluntad, anhelo, adhesión gozosa y obediencia motivada por el amor.

Normalmente uno toma un tiempo en el día para la oración y la lectura de la Palabra y luego tiene diversas actividades como trabajar, estudiar, atender a la familia. Meditar en la Palabra “de día y de noche” hay que entenderlo como tenerla presente en cada cosa que hagamos o pensemos que es lo que Dios dice al respecto.  


3.     3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, 
    que da su fruto en su tiempo 
    y su hoja no cae, 
    y todo lo que hace prosperará.


Un día Dios me sorprendió, había leído el salmo por la mañana y se me “pego” este versículo, no pudiendo dejar de pensarlo toda una semana.
Y tuve una enseñanza maravillosa de parte del Señor: recordé que cuando era chico, durante muchos veranos, pasaba dos meses gloriosos en la casa de mis abuelos maternos, en la ciudad de San Pedro, a orillas del río Paraná.
Y todas las mañanas tomaba la bicicleta e iba a pescar. Tenía un lugar preferido, pasando el puerto, río arriba. A unos tres kilómetros del puerto, el río hacía un recodo y había un árbol grande y hermoso, que crecía junto a la orilla. Allí me encontraba siempre con alguno de mis amigos de pesca.

El árbol era un lugar de referencia, un punto de encuentro para todo el grupo de amigos. Nos sentábamos a su sombra para aliviarnos del calor sofocante del mediodía y nos apoyábamos en él. Y si nos cansábamos debajo de él dormíamos la siesta, arrullados por el canto del viento entre sus ramas. El árbol no nos pedía nada a cambio de todos los favores que nos hacía. Nos prestaba sus servicios desinteresadamente. Creció fuerte y hermoso, porque Dios lo regaba generosamente con todo un río.

El árbol no se enojaba con nosotros si metíamos mucha bulla o aunque por desconsideración lo lastimáramos. No nos negaba su sombra aunque nosotros no habíamos hecho nada por él.

El árbol simplemente estaba ahí, para bendecir sin decir nada, ni pedir nada a cambio.

Recordando este árbol y esos días felices, entendí la Escritura: De la misma manera, un varón que medite en La Palabra, será un referente de los demás. Un varón entendido en La Escritura siempre tendrá una palabra que nos “refresque” y que traiga a nosotros paz y esperanza. Aunque las cosas se compliquen, este varón será un refugio porque tiene Palabra de Dios en él.

Un hombre lleno de La Palabra de Dios, sirve sin esperar nada a cambio. Da mucha sombra sin esperar ni pedir nada a cambio y todos los que lo conocen quieren estar en su compañía.

Que da su fruto en su tiempo
Nunca vi un árbol hacer fuerza para dar frutos, estos aparecen naturalmente. Tampoco dan fruto en cualquier momento, sino que cada árbol tiene su tiempo, por ejemplo el manzano:

Época de manzanas:
La cosecha de manzana se recoge en el otoño cuando las manzanas han crecido completamente y están maduras.

Ciclo evolutivo del manzano[1]
Juventud: de 0 a 3 años. El árbol no produce fruto, sólo madera y hojas.
Entrada en producción: del 2º al 6º año empieza a dar fruto.
Edad adulta: a partir del 6º año hasta el 15. Hay un equilibrio entre fructificación y producción de madera.
Vejez: a partir de 15-20 años produce poca madera y poco fruto.

Se puede establecer un paralelismo entre el crecimiento del manzano y del creyente:

Juventud espiritual: Los primeros tiempos en el Camino: El creyente mayormente produce frutos internos (cambios), pues está creciendo (maderas y hojas) preparándose para poder dar frutos en abundancia, primero necesita crecer en fe y conocimiento del evangelio.

Entrada en producción: En esta 2° etapa “empieza a dar frutos” externos: empieza a ayudar al Líder de célula (Timoteo) o a adiestrarse para servir en algún Ministerio.

Edad adulta: En esta 3° etapa “hay un equilibrio entre fructificación y producción de madera”. En el creyente esto se puede entender que encuentra el equilibrio entre el tiempo que dedica al servicio y el que necesita para seguir creciendo él mismo, para así poder dar más. Es un “círculo virtuoso”  recibo de Dios por gracia y doy por la misma gracia.

Edad madura: Los hombres y mujeres de Dios son como los vinos añejos muy finos, con el paso del tiempo se ponen mejor y más valiosos.

    Y todo lo que hace prosperará.

Entendí también que Dios se va a encargar de los que meditan en su Palabra tengan abundancia de vida, va a disponer grandes medios para ellos, haciéndolos progresar aún en medio de la adversidad, dando fruto en su tiempo.


4.     4 No así los malos, 
    que son como el tamo[2] que arrebata el viento.


Mi abuelo, era criador de canarios Roller y tenía un cuartito destinado a tal efecto. A mí en gustaba ayudar a mi abuelo en el cuidado de los pajaritos, que siendo tantos daban bastante trabajo.
Por ejemplo, a los canarios adultos había que “limpiarles” el alpiste. Esto se hace de la siguiente manera: Se necesitan dos jarros o latas de duraznos vacías. Se vuelca el alpiste contenido en todos los comederos en un jarro. Luego se traspasa el alpiste de un jarro al otro manteniendo una diferencia de altura entre frasco y frasco, soplándolos mientras caen de un recipiente al otro.
Resultado: los granos caen por su propio peso en el otro jarro, pero las cascaras vacías (tamo) vuelan por el soplo.

La presencia de Dios en nuestras vidas es lo que le da peso. Lejos de Dios todo es vanidad y superficialidad, que cualquier viento lo arrastra sin remedio.


5.     5 Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio 
    ni los pecadores en la congregación de los justos,


No se levantarán los malos en el juicio: Los malos son lo que deciden no arrepentirse nunca de su mala conducta. Quedarán humillados y en condenación eternamente. Así mismo, los que dentro de la congregación en forma oculta hacen del pecado una práctica, tampoco serán levantados.

     

 6 porque Dios conoce el camino de los justos,  mas la senda de los malos perecerá.
Cuando meditamos en La Palabra de Dios, empezamos a verla reflejada en las cosas de todos los días, en cada situación. Nuestra mirada cambia, porque empezamos a ver las cosas espiritualmente.

Meditar en las palabras de Dios trae mucha bendición.




[2] Tamo: Partícula o residuo vegetal sumamente volátil que, a veces, se usa simbólicamente para designar lo superficial, sin valor y fácilmente destruible

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