Apacienta mis ovejas By Fabian Massa.

15 Cuando terminaron de comer, Jesús le dijo a Simón Pedro: «Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos?» Le respondió: «Sí, Señor; tú sabes que te quiero.» Él le dijo: «Apacienta mis corderos.» 16 Volvió a decirle por segunda vez: «Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?» Pedro le respondió: «Sí, Señor; tú sabes que te quiero.» Le dijo: «Pastorea mis ovejas.» 17 Y la tercera vez le dijo: «Simón, hijo de Jonás, ¿me quieres?» Pedro se entristeció de que la tercera vez le dijera «¿Me quieres?», y le respondió: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.» Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas.
Juan 21, Reina Valera Contemporánea (RVC).
Para poder apacentar a las “Ovejas” es necesario amar al Señor más que el común de los creyentes. Es necesario, porque tarde o temprano las ovejas cansan al más mentado de los Pastores, solo el amor a Dios puede impulsar a un hombre a hacer el trabajo de trabajar con la congregación.

Apacentar: Pacer, pastar, pastorear[1]
En una sociedad de la época de Jesús, no hacía falta que nadie explique cómo era el oficio del pastor. Pero hoy, en los albores del S XXI, en una gran ciudad, este oficio es desconocido.
Antes de hablar del oficio de pastor, hay que entender como es una oveja: Es un animalito muy limitado: Ve poco, no tiene buen olfato aunque si un buen oído. No tiene sentido de la orientación, si la dejan sola es probable que se pierda. No tiene mucha capacidad de aprendizaje.
El pastor tiene que elegir todos los días un lugar adonde llevar las ovejas a pastar, un lugar donde haya buenos pastos y agua fresca.
Luego tiene que sacar a las ovejas del corral y llevarlas a ese lugar. A la tarde, el pastor debe llevar nuevamente a las ovejas al corral.
Si alguna está herida, el pastor la debe curar. Eso es todo, es lo mismo cada día.
Tratar de que las ovejas hagan algo distinto, es falta de conocimiento de las mismas. Ellas solo comen unos pocos tipos de pastos y beben agua.
No se puede entrenar a una oveja para que guie a otra, pues terminarán perdiéndose ambas, a las ovejas solo se las cuida.

Al que se entrena es al pastor: A elegir los pastos (La Palabra), a curarlas (Sanidad interior y liberación) a llevarlas (evangelizar) al redil (la Iglesia).
El entrenamiento es para los pastores, ya sean de pocas o muchas ovejas.
Al Señor le importan las ovejas (Son todas de Él), por eso levanta pastores para que las sirvan y las cuiden. Los pastores tiene que distinguir dentro de su rebaños quienes son ovejas (aprox. 80%) y los que son potenciales pastores (aprox. 20%).
A las ovejas darles pasto y a los futuros pastores, pan y queso.
Cualquier otro esquema solo traerá frustración tanto a los que tienen el llamado a pastorear (consejeros, pastores, ministros, maestros) como puede verse en Hebreos 5:

11 Acerca de esto tenemos mucho que decir, aunque no es fácil explicarlo porque ustedes son lentos para entender. 12 Aunque después de tanto tiempo ya debieran ser maestros, todavía es necesario que se les vuelva a enseñar lo más elemental de las palabras de Dios. Esto es tan así que lo que necesitan es leche, y no alimento sólido. Reina Valera Contemporánea (RVC)
Cualquier otro esquema solo traerá cansancio a las ovejas. Hay que ministrar según el llamado, a la oveja apacentarla y al pastor pan y queso. El que tenga oídos para oír, que oiga.





[1] Diccionario de sinónimos y antónimos © 2005 Espasa-Calpe

Comentarios

Entradas populares de este blog

NEWS. Второй зверь. By Fabian Massa.

Reflexión. La parábola de las 10 vírgenes. By Fabian Massa

Reflexión. El primer discurso de Pedro y la conversión de los 3.000. By Fabian Massa.