La Guerra de la Liberación de Israel. By Fabian Massa.


1.   Un poco de historia

La Nación de Israel se dividió en dos al finalizar el reinado de Salomón en el 930 a. C.:

        I.            El Reino de Israel (Norte) con capital en Samaria
      II.            El Reino de Judá (Sur) con capital en Jerusalén.

El Reino del Norte fue destruido y sus habitantes llevados a la cautividad por el imperio Asirio en 721 a. C.

El Reino de Judá persistió hasta el 607 a.C. cuando Nabucodonosor  conquistó toda la región y se llevó cautivo al pueblo a Babilonia:

... Por entonces subieron a Jerusalén los siervos de Nevujadnetzar, rey de Babilonia, y la ciudad fue sitiada... Y se llevó a todo Jerusalén, y a todos los príncipes, y a todos los hombres valientes, diez mil cautivos en total, y a todos los artesanos y los herreros. Nadie quedó, salvo los más pobres del pueblo de la tierra... Y el rey de Babilonia hizo a Mataniahu, hermano de su padre, rey del lugar y cambió su nombre por el de Tzidkiahu. (Melajim –Reyes- 11 24:10-17)

En el 537 a.C. bajo el gobierno de Ciro, se autorizo el regreso a Jerusalén de los judíos que así quisieran hacerlo, bajo el liderazgo de Nehemías[1] y Esdras[2].

Desde entonces  ese territorio fue una provincia que pasó de Imperio a Imperio sin poder recuperar su identidad como Nación Independiente. Pero Dios había dado promesa a Israel por medio de sus profetas:

Y haré volver los cautivos de Judá y los cautivos de Israel, y los restableceré como al principio. Jeremías 33.7 RV60

Restauración de Israel

11 »En aquel día levantaré
    la choza caída de David.
Repararé sus grietas,
    restauraré sus ruinas
    y la reconstruiré tal como era en días pasados,
12 para que ellos posean el remanente de Edom
    y todas las naciones que llevan mi *nombre
—afirma el Señor,
    que hará estas cosas—.
13 »Vienen días —afirma el Señor—,
»en los cuales el que ara alcanzará al segador
    y el que pisa las uvas, al sembrador.
Los montes destilarán vino dulce,
    el cual correrá por todas las colinas.
14 Restauraré a[c] mi pueblo Israel;
    ellos reconstruirán las ciudades arruinadas
    y vivirán en ellas.
Plantarán viñedos y beberán su vino;
    cultivarán huertos y comerán sus frutos.
15 Plantaré a Israel en su propia tierra,
    para que nunca más sea arrancado
    de la tierra que yo le di»,
dice el Señor tu Dios. Amós 9.11 – 15 NVI.

2.     La Restauración de Israel y la Guerra de la Liberación.


En 1947, la Organización de las Naciones Unidas estableció un plan para la división del Mandato Británico de Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe, quedando Jerusalén y Belén bajo control internacional. Los países árabes y los líderes de la comunidad árabe palestina rechazaron el plan y atacaron al recién creado Estado de Israel el mismo día de su proclamación, dando lugar a la Guerra árabe-israelí de 1948, que acabó con la victoria de los israelíes, su independencia definitiva y la ampliación del territorio de Israel. Por su parte, Egipto se apropió la Franja de Gaza y Transjordania ocupó Cisjordania y parte de Jerusalén (rebautizando el país con el nombre de Jordania)[3].


La coalición árabe de 1948 estaba conformada por:

a.       Palestina: 12.000 voluntarios
b.      Ejército Árabe de Liberación: 6.000 voluntarios
c.       Transjordania: Era la única fuerza realmente efectiva de los ejércitos árabes. Armados, entrenados y dirigidos por oficiales británicos, los 8000 soldados contaban con el apoyo de 40 piezas de artillería y 75 vehículos armados. En enero de 1948, se incorporaron 3000 soldados más.
d.      Irák: 18.000 efectivos y 1000 aviones de combate
e.      Egipto: 20.000 soldados, 135 tanques y 980 piezas de artillería.
f.        Siria: 12.000 soldados y 50 aviones.
g.       Líbano: 3500 soldados.
h.      Arabia Saudí y Yemen: 1200 soldados

Las fuerzas Israelíes:
Israel no tenía un ejército regular formado, no tenía artillería ni vehículos de combate. Su fuerza era la Haganá (en hebreo: ההֲגָנָה la defensa)[4]En total eran aproximadamente 35.000 soldados de los cuales la tercera parte estaban armados. Sin embargo Israel venció a todos sus enemigos, aunque estaban en tremenda desventaja desde todo punto de vista. Pero Dios estuvo con ellos de la misma manera que estuvo con Gedeón[5]:

3.     La Victoria de Dios para Israel.

En 1949 Israel firmó armisticios con Egipto el 24 de febrero, con Líbano el 23 de marzo, con Transjordania el 3 de abril y con Siria el 20 de julio. Tras la contienda, Israel aumentó su territorio en cerca de un 23% más de lo asignado inicialmente por las Naciones Unidas. La franja de Gaza y Cisjordania fueron ocupadas por Egipto y Transjordania respectivamente.
El último acuerdo firmado entre Israel y Siria puso fin a la guerra. Israel había resultado vencedor. Los judíos no solo se mantenían en la zona que les fue concedida en el plan de partición de 1947, sino que la ampliaron en 5.728 kilómetros cuadrados, imponiendo su dominio sobre 20.850 kilómetros cuadrados de superficie.

Víctimas

Israel perdió cerca del 1% de su población total: 6373 personas. Alrededor de 4000 eran soldados y el resto civiles.
El número exacto de pérdidas árabes no se conoce, pero se estima que puede rondar entre los 10.000 y los 15.000.[6]


Dios prospera Su Palabra para que cumpla Su propósito. Israel se mantendrá en su tierra porque El Señor así lo ha dicho. De la misma manera, cada una de Sus promesas para aquellos que las toman con fe se cumplirá. Confía en el Señor y Él hará.

Comentarios

Entradas populares de este blog

NEWS. Второй зверь. By Fabian Massa.

Reflexión. La parábola de las 10 vírgenes. By Fabian Massa

Reflexión. El primer discurso de Pedro y la conversión de los 3.000. By Fabian Massa.