¿Qué es el Culto y por qué nos reunimos cada domingo? By Adrián Pablos

 Por Adrián Pablos[1].


Hermanos, la gran mayoría de nosotros venimos de una crianza y costumbres católicas, donde la relación con Dios se basa en los pedidos y sacrificios personales, pero esta realidad es más que distante comparada con una verdadera relación personal con el Creador y una vida en Santidad. Nos enseñaron a cambiarle al Señor “favor por favor”….

Focalizamos nuestra comunicación con Dios en base a sus respuestas antes nuestras demandas y nos entristecemos cuando Él no nos contesta algo, puede ser material, familiar, económico, etc.
Nos deprimimos con frecuencia y  sentimos frustración porque vemos que nuestros sueños no se cumplen en el tiempo y forma que creemos exactos en nuestra vana sabiduría humana. En estos momentos es cuando comenzamos a comparamos con otros dentro de la congregación y generalmente notamos como “Dios a ellos les cumple sus peticiones”. Esto se traduce generalmente en un enojo que deriva en un tipo de oración caprichosa y demandante “Señor dame, dame, dame…” Debido a la forma en que fuimos enseñados a tomar la “religión” costumbrista dominical, perdemos el eje de atención en la importancia de rendirle Culto a Dios cada semana y podemos comenzar a realizar esta actividad como una rutina más dentro de nuestras atareadas vidas. Olvidamos que rendir culto significa demostrar amor incondicional y concurrimos de manera supersticiosa para que todo nos salga bien durante la semana.

Compartamos la Palabra de Dios:
19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. 21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Mateo 6, RV60.

El Señor nos explica en estos versículos, comparando nuestras vidas con las casas de aquella época, las cuales estaban construidas de barro y paja; Él nos dice que no pongamos nuestro corazón en las cosas que vemos, sino que centremos nuestra atención en lo que verdaderamente vale la pena como nuestra salvación y perdón de los pecados llevado adelante por el sacrificio de Cristo en la cruz del calvario. Por esto dice la Biblia:

Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Mateo 6, RV 60.

Estas líneas nos enfocan primeramente hacia una oración de agradecimiento y glorificación del Padre. Enseña directamente que nuestro Dios conoce las necesidades de cada uno y que no repitamos plegarias ajenas con palabras de la cuales  casi no conocemos su significado, sino que nos derramemos en adoración a Él.
Jesús nos exhorta a confiar en nuestro “Papá” y Creador:

31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6, RV 60.

Por lo tanto hermanos amados esperemos con ansias cada domingo sabiendo que nos reuniremos en la casa de nuestro Abba (Papito Amado), para elevar cánticos de adoración y alabanza a Él. Lleguemos con un corazón rendido sabiendo el precio que nuestro Señor pagó para que tengamos acceso directo al lugar Santísimo y entregar nuestro corazón en su presencia. Levantemos manos santas en unidad como cuerpo de Cristo y adoremos al Señor de la creación el cual en su omnisciencia conoce todas las cosas con inmensa sabiduría.

El apóstol Pablo nos redacta en su carta a los romanos el verdadero sentidos de reunirnos como hermanos en cada culto para “festejar” lo que el Señor Jesús hizo por cada uno de nosotros; veamos que dice en el capítulo cinco y atesoremos estas palabras en nuestro corazón.

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. 10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. 11 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.

Para concluir este tema quiero dejarlo  claro resumiendo esta célula en los puntos más sobresalientes, veamos.

Nos reunimos en cada culto para agradecer y alabar al Señor por lo siguiente:

Ø  Salvación de nuestra alma.
Ø  Perdón de nuestros pecados.
Ø  Por el precio que pagó Jesús por cada uno de nosotros.
Ø  Por habernos hecho hijos suyos.
Ø  Acceso al lugar santísimo sin intermediarios y estar en su misma presencia.
Ø  Por su misericordia hacia nosotros.
Ø  Libertad para vivir en la verdad.
Ø  Revelación de las escrituras.
Ø  Sabiduría en abundancia
Ø  Paz sobrenatural.
Ø  Por plasmar por medio de su Espíritu Santo un arrepentimiento genuino en nosotros.
Ø  Por lo frutos del Espíritu manifestados en nuestras vidas.



Dios los bendiga grandemente, y hermanos… sigamos adelante sabiendo que nuestro Dios está en control de todas las cosas, dediquemos nuestras vidas a alabarlo y adorarlo aprovechando la verdad del Evangelio que nos ha hecho libres.


Adrian Pablos es copastor de la Iglesia Hay Vida en Jesús que dirige el Pastor Osvaldo Ripoll.

Comentarios

Entradas populares de este blog

NEWS. Второй зверь. By Fabian Massa.

El Pacto del Ojo Derecho. By Fabian Massa.

SHARED. Persecuciones de cristianos en pleno siglo XXI. NIGERIA 2013