Luego del ruego, la acción. By Pastor Osvaldo Ripoll.

En escritos anteriores hemos tratado el tema del Reino de Dios, como acceder a el y de los beneficios y obligaciones de ser ciudadanos de los Cielos. En estas páginas trataremos de explicar la manera en la cual debemos comportarnos en la vida, siendo ejemplos como verdaderos cristianos. 

El apóstol Pablo en su segunda carta a los tesalonicenses da una clara muestra de lo que significa el orden para los seguidores de Cristo. Nos habla eficazmente, que de Dios debemos esperar absolutamente todas las cosas, pero como bien está escrito, no debemos ser gravosos para nadie; sino que por el contrario debemos ganarnos nuestro pan con el sudor de la frente y Él nos bendecirá en abundancia, tal cual versa Deuteronomio capítulo 28 del versículo 1 al 15. Pero mejor pasemos a la palabra escrita por el apóstol de Jesucristo inspirada por el Espíritu Santo.

Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros. Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros, ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros; no porque no tuviésemos derecho, sino por daros nosotros mismos un ejemplo para que nos imitaseis. 10 Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. 11 Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. 12 A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan. 
2 Tesalonicenses 3 Versión Reina Valera 1960

Hermanos amados, esto no solo debemos aplicarlo al trabajo, sino también al llamado que el Señor nos ha dado a cada uno; por ejemplo si Dios te llamó al ministerio, ¿qué estas esperando para prepararte y estudiar? Si el Rey de Reyes te mando a formar una familia, actúa en consecuencia y comienza a ser responsable primeramente delante de Dios y luego de tus seres queridos.

Esto de orar y quedarme sentado para que “DIOS HAGA LAS COSAS”, nada tiene que ver con la doctrina apostólica verdadera y menos con la doctrina de Cristo. Jesús nos ha enseñado a clamar y ponernos en  marcha para que el Dios Todopoderoso se manifieste en nosotros y nos bendiga en cada área de nuestras vidas. Basta de esperar soluciones mágicas a las cuales disfrazamos hipócritamente de “milagros” y si El Señor “no cumple” huimos de su congregación con un pretexto que creemos verdadero.

Pasemos ahora a ver de la manera en que El Príncipe de Paz se manifiesta bendiciéndonos cuando nos ponemos en marcha.
Poder trabajar, ejercer el ministerio, mantener a nuestras familias y toda clase de actividades que dan fruto, debemos verlo como lo que son “Don de Dios; esto quiere decir que El Señor nos regala la salud y sabiduría para llevar estas cosas adelante y dar fruto en abundancia. Sin olvidarnos de disfrutar de las regalías, pero sabiendo de quien es la Gloria. Disfrutemos de la sabiduría del Libro del Predicador o Eclesiastés en el capítulo cinco.


Asimismo, a todo hombre a quien Dios da riquezas y bienes, y le da también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce de su trabajo, esto es don de Dios. Eclesiastés 5:19 Versión Reina Valera 1960

Estas palabras nos animan a desarrollar nuestras actividades diarias con gran gozo y agradecimiento al Todopoderoso por tan gran regalo y la posibilidad de disfrutarlo con los nuestros. En el libro de los Salmos esta palabra también es revelada por Dios por medio del salmista, leamos:

Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien.
Salmos 128:2 Versión Reina Valera 1960

Debemos desarrollar nuestros trabajos y comportarnos en ellos de manera irreprochable, dedicando durante esas horas toda nuestra a atención a la actividad que desempeñamos y orando pidiendo sabiduría de Dios para hacerlo de la mejor manera. Obviamente El Señor respalda esto a través de su palabra, veamos:

 ¿Has visto hombre solícito en su trabajo? delante de los reyes estará; 
no estará delante de los de baja condición.


Proverbios 22:29 Versión Reina Valera 1960

Si le estás pidiendo algo a Dios es hora de levantarse y caminar en pos de lo que Él puso en  tu corazón, es tiempo de no dejarse vencer por la depresión ni la comodidad y hacerle frente a las circunstancias sabiendo quien es nuestro Padre. Ese Abba Padre el cual nos ama de tal manera que con solo nuestra fe en el sacrificio de su hijo por nosotros nos regala la vida eterna y la posibilidad de hablar con Él y pasar horas en sus brazos.


Recordemos siempre esto, Josué tenía la promesa de Dios de que conquistaría la Tierra Prometida, necesitó orar y ponerse en movimiento, disfrutó de muchas victorias y aprendió de algunas derrotas; pero marchó siempre hacia adelante tomado de la mano de nuestro Creador. Es tu tiempo de no bajar los brazos.

Dios te bendiga
Pastor Osvaldo Ripoll




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