Oyentes Vs. Discípulos. By Fabian Massa.

1.     En el capítulo IV del evangelio de Marcos, el autor narra una historia interesante:

Una multitud se había reunido para escuchar a Jesús a la orilla del lago. A fin de tener espacio y de que todos lo oigan, el Maestro se adentro un poco en las aguas y se sentó en una barca que hizo las veces de improvisado púlpito. Entonces se puso a predicar un gran número de enseñanzas en forma de parábolas, pero el autor solo recoge la parábola del sembrador:

«¡Pongan atención! Un sembrador salió a sembrar. Sucedió que al esparcir él la semilla, una parte cayó junto al camino, y llegaron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, sin mucha tierra. Esa semilla brotó pronto porque la tierra no era profunda; pero cuando salió el sol, las plantas se marchitaron y, por no tener raíz, se secaron. Otra parte de la semilla cayó entre espinos que, al crecer, la ahogaron, de modo que no dio fruto. Pero las otras semillas cayeron en buen terreno. Brotaron, crecieron y produjeron una cosecha que rindió el treinta, el sesenta y hasta el ciento por uno.

Cuando Jesús acabó ese relato dijo:

»El que tenga oídos para oír, que oiga»

Y ahí mismo terminó la predicación. Luego, cuando quedó solo los discípulos y otros más que lo seguía se acercaron a Él y le preguntaron sobre el significado de la parábola y Jesús dijo:

11 «A ustedes se les ha revelado el secreto del reino de Dios —les contestó—; pero a los de afuera todo les llega por medio de parábolas, 12 para que»“por mucho que vean, no perciban;  y por mucho que oigan, no entiendan; no sea que se conviertan y sean perdonados.”


2.     Hay dos puntos muy importantes para estudiar en esta porción de la Escritura:

A.      Jesús hacía diferencia entre los entraron en el Camino y los que se paraban al costado del mismo. Los que no entren en el Camino obviamente nunca llegaran al final, que es la Eternidad del Reino de Dios. A ellos Jesús les predicaba y los sanaba (señales) a fin de que crean y empiecen a vivir por fe, y sean salvos. Jesús solo enseñaba a los que tenían el hambre por saber, a los que querían entenderlo para vivir conforme a su Palabra, es decir que quería ser discípulos, hacedores y no tan solo oidores. Jesús llamaba en su predicación a todos, pero pocos se auto escogían[1] queriendo saber más de Dios, interesados más por Su Presencia[2] que por los Panes y los Peces[3]. Aquí hay una enseñanza para nosotros: Debemos predicarles a todos, pero solo trabajar con los que entendieron y están comprometidos con el discipulado (Los que leen, los que toman apuntes, los que preguntan, los que buscan, los que te sacan los apuntes al terminar la clase y se los llevan para estudiarlos después). A los discípulos “les será revelado el Reino de Dios” y no a los que no se comprometen a seguir el Camino.

B.      La interpretación correcta del texto que citó Jesús en Marcos 4.11 y 12

12 para que»“por mucho que vean, no perciban;  y por mucho que oigan, no entiendan; no sea que se conviertan y sean perdonados.”
Esta porción corresponde a Isaías 6.9 y 10:
Él dijo:
—Ve y dile a este pueblo:
»“Oigan bien, pero no entiendan;
    miren bien, pero no perciban.”
10 Haz insensible el *corazón de este pueblo;

    embota sus oídos
    y cierra sus ojos,
no sea que vea con sus ojos,
    oiga con sus oídos,
    y entienda con su corazón,
y se convierta
    y sea sanado.

A fin de interpretar correctamente este pasaje, hay que considerarlo en el contexto de la historia, que comienza en el capítulo 6:
En el año de la muerte del Rey Uzías[4] el sacerdote Isaías tuvo un éxtasis espiritual y tuvo una visión del Salón del Trono de Dios, con su corte de Ángeles y de Serafines. Isaías toma conciencia de lo que estaba viendo y se reconoció un hombre pecador e inmundo. Un ángel purificó su boca con una brasa y entonces se oyó la voz de Dios que preguntaba:
— ¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros?
Entonces Isaías respondió:
—Aquí estoy. ¡Envíame a mí!
Y dijo entonces Dios:
—Ve y dile a este pueblo[5]:
»“Oigan bien, pero no entiendan;
    miren bien, pero no perciban.”
10 Haz insensible el corazón de este pueblo;

    embota sus oídos
    y cierra sus ojos,
no sea que vea con sus ojos,
    oiga con sus oídos,
    y entienda con su corazón,
y se convierta
    y sea sanado.

Si se toman los versículos 9 y 10 fuera del contexto del capítulo, se puede interpretar que Dios ya había decidido que se salven solamente unos pocos israelitas, y esto al final de los tiempos. Pero si lo hacemos en el contexto, es claro que el llamado que El Señor hace a Isaías es a profetizar a Israel y que estos dos versículos son más bien una advertencia al sacerdote devenido a profeta, sobre la dureza de corazón del pueblo.

Las “Aparentes” contradicciones de algunos textos se resuelven relacionándolos con otros:

          I.            La voluntad de Dios es que todos sean salvos (1° Timoteo 2.4)

        II.            La voluntad de Dios es que la gente se convierta (arrepienta) y entren al Reino de los Cielos (Mateo 3.2 y 4.17)

      III.            La voluntad de Dios es que se predique la Verdad a toda criatura, para salvación (Mateo 10.7; 24.14)

      IV.            La voluntad de Dios cuando envía a Isaías a predicarle a Israel, es que ellos fueran salvos. Pero, Dios también sabía que serían rebeldes a la labor del profeta.


3.     Conclusión

Si llegaste a este punto de la lectura y has abierto tu Biblia para buscar algunos de los pasajes que no copié, si estás anhelando ver cómo termina la conclusión, y qué de nuevo vas a aprender, da gloria a Dios porque has escuchado el llamado del Señor para tu vida, has entrado al Camino y eres un discípulo.
A ti se te revelarán los secretos del Reino, porque así el Maestro lo ha prometido. Y todo discípulo es enviado a profetizar (hablar La Palabra de Dios) a los inconversos, tanto a los que están en el Mundo y cómo a los que se paran al borde del Camino, es decir a los que vienen a la Iglesia todos los domingos pero que nunca se comprometen a seguir el evangelio, sino que solo tienen una actitud religiosa.
Dios nos envía a predicarle a todos, pero también nos muestra que debemos enseñarle solo a los que son discípulos, a fin de que gastemos nuestro tiempo en aquella tierra que dará fruto al 30, 60 y al 100%


Dios los bendiga,


Fabián.





[1] Mateo 22.14
[4] Su reinado terminó el año 759 a. C. Ozías es mencionado en el versículo 5 del capítulo 14 del Libro de Zacarías y el autor le relaciona con un terremoto que ocurrió en sus días. En el registro de terremotos anteriores al siglo 20, hay uno datado el 7 de octubre del 759 a. C. y ocurrido en Israel, y tal año es precisamente el último del reinado de Ozías. En fecha hebrea era el año 3002 de la era hebrea que comenzó un 7 de octubre, el mismo día y mes en que ocurrió ese terremoto en Israel. http://es.wikipedia.org/wiki/Oz%C3%ADas
[5] De los versículos 11 – 13 se deduce que el mensaje era para el pueblo de Israel, el cual sería varias veces diezmado. Pero de lo que resurgiera Dios en su momento sacará la simiente santa (ver Zacarías 12)

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