STUDY. La Presencia de Dios rompe cadenas. Sobre un sermón del Reverendo Claudio Freidzon.

Sermón del sábado 03 de Agosto de 2013. Iglesia Rey de Reyes de Belgrano, Buenos Aires - Argentina.


Recién llegado de la ciudad de Dallas (EE. UU) el Pastor Claudio Freidzon predicó sobre la vital importancia que tiene para nuestra vida espiritual el entender la diferencia entre El Poder de Dios y La Presencia de Dios.

El ya había predicado sobre esto el sábado 21 de Julio de 2013 en nuestra Iglesia[1] y llevo este mensaje fundamental a la ciudad de Dallas, donde compartió la plataforma con el salmista Marcos Barrientos.

1.     El pastor comenzó la reunión recordándonos que:

a.       En La Presencia de Dios se rompen las cadenas de opresión: Las grandes victorias se obtienen en la adoración y la alabanza.
b.      No tenemos lucha contra carne y sangre (Ef. 6.10): Cuando se levantan luchas con diferentes personas (en el trabajo, el vecindario, la fábrica, etc.), que nos atacan sin tener razones, no debemos enojarnos con ellas, debemos entender que están siendo usadas por el Enemigo para que caigamos en ira y perdamos la comunión con Dios. Cuando entramos en la Presencia, Dios nos da las estrategias, el poder y la unción para vencer en lo espiritual a esas potestades.
c.       El poder modifica las circunstancias, La Presencia cambia los corazones: El Pastor nos recordó el ejemplo de los soldados que fueron a arrestar a Jesús (Juan 18.3 – 6). Cuando Jesús dijo: “Yo Soy” ellos cayeron tocados por el Poder de Dios. Pero no recibieron esa revelación del Yo Soy, no creyeron (no recibieron La Presencia) y por lo tanto sus corazones no fueron transformados. Apenas se pusieron en pie se llevaron preso al Maestro. También mencionó lo enseñado en su culto anterior y explicó las diferencias entre Éxodo 23.20 – 23 y Éxodo 33.12 – 15:


I.            El Poder de Dios
Los judíos conocían el poder de los ángeles del Señor y los tenían en muy alta estima, tanto que el autor de Hebreos  tomo nota de la importancia de explicarles que Cristo era superior a los ángeles (He. 1.4)

Leamos el siguiente texto:
20 »Date cuenta, Israel, que yo envío mi ángel delante de ti, para que te proteja en el camino y te lleve al lugar que te he preparado. 21 Préstale atención y obedécelo. No te rebeles contra él, porque va en representación mía y no perdonará tu rebelión. 22 Si lo obedeces y cumples con todas mis instrucciones, seré enemigo de tus enemigos y me opondré a quienes se te opongan. 23 Mi ángel te guiará y te introducirá en la tierra de estos pueblos que voy a exterminar: tierra de amorreos, hititas, ferezeos, cananeos, heveos y jebuseos. Ex. 23.20 – 23 NVI

Este ángel era lo suficientemente poderoso para borrar en instantes a todo un ejército enemigo. Este es el Poder de Dios actuando a favor de los israelitas. Sin embargo este ángel no los ministraría espiritualmente de forma alguna y tampoco toleraría una desobediencia. Solo había sido designado por Dios para que los defendiera y los ayudara contra sus enemigos.


      II.            La Presencia de Dios
Moisés tenía muy claro la diferencia entre “Poder” y “Presencia” lo cual podemos deducir de la siguiente lectura:

12 Y dijo Moisés a Jehová: Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos.
13 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo.
14 Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.
15 Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.

Éxodo  33.12 – 15 RV60

Moisés tenía en claro que:

“Tener la Presencia es lo más importante, porque es Dios mismo y de Él mana el poder, la sabiduría, la equidad, la paz, el gozo y todo lo bueno que un hombre puede desear”
Por eso Moisés afirmó delante de Dios: “Si tu no vienes con nosotros, no nos saques de aquí. Sino no vienes yo no me muevo”

“El Poder de Dios bendice, pero La Presencia de Dios hará de nosotros una bendición para otros”

2.     ¿Cómo llevar la Presencia a casa?

El Pastor nos animó a no conformarnos con disfrutar de la Presencia de Dios en el Culto, lo cual está muy bien, sino a anhelar tenerla todo el tiempo con nosotros, en la calle, el trabajo y sobre todo en casa. Nosotros somos “Templo del Espíritu Santo” (2 Co. 6.16 B) La Voluntad de Dios es que estemos siempre en Su Presencia. Su interés es vernos crecer hasta alcanzar la estatura de Cristo (Efesios 4.13)
¿Cómo se hace? Nos recordó la historia del profeta Eliseo y la mujer Sunamita (2 Reyes 4.8 – 44)
Esa familia había preparado en su casa un lugar cómodo, arreglado donde recibir al profeta, porque había entendido que la Presencia de Dios estaba sobre él. De la misma manera nosotros debemos “arreglar” (ordenar) nuestro hogar e invitar al Espíritu Santo a que more con nosotros!!

“El Espíritu Santo está con, en y alrededor nuestro como poderoso gigante”

Jesús nos enseño que si buscamos primeramente Su Presencia todas las demás cosas de las que tenemos necesidad nos serán dadas por añadidura (Mateo 6.33).

3.     Un error de nuestros días

El Pastor nos explicó que en  estos tiempos, uno de los problemas que hay en las Iglesias (en todo el Mundo) es que muchos no distinguen entre el Poder y La Presencia. De la misma manera que en los tiempos de Jesús las multitudes se reunían para recibir de Él los “Panes y los Peces”: Se llevaban los milagros pero sus corazones no habían sido transformados. Lo mismo pasa hoy, gente que viene a la Iglesia con una necesidad agobiante, reciben su milagro, se alegran y se van. No permanecen porque no entendieron que es mayor bendición tener La Presencia que solo haber sido tocados por Su Poder una vez.
La Presencia trae:
a.       Paz
b.      Gozo
c.       Liberación
d.      Vida
e.      Sabiduría
f.        La oportunidad de vivir en el Reino de los Cielos.
La Presencia se recibe cuando nos apartamos para orar, alabar y meditar en Su Palabra!
10 «Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.
Sal. 46.10 RV 60
Estar quietos, es decir apartarnos, reservar un lugar y un tiempo para estar en comunión con Él





[1] La diferencia entre el “Poder” y “La Presencia” de Dios. Sobre un sermón del Pastor Claudio Freidzon http://www.tesorosdesabiduria.com/2013/07/la-diferencia-entre-el-poder-y-la.html


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