Reflexión. Cómo hacer crecer la Iglesia, según la Biblia.

En el capítulo 2 del libro de los Hechos, se relata la llenura del Espíritu Santo sobre la iglesia primitiva en el Día de Pentecostés. De lo mucho que hay para escribir y meditar en esta oportunidad solo quiero referirme a un solo aspecto (que quizá es uno de los que no se toca casi nunca): El tipo de prédica que dio Pedro.

El sermón del apóstol fue decididamente de confrontación y exhortación:
36. «Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel que Dios ha constituido Señor y Cristo a este Jesús a quien vosotros habéis crucificado.»

Esto, seguramente habrá ofendido a muchos, pero algunos fueron tocados para bien:
37. Al oír esto, dijeron con el corazón compungido a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué hemos de hacer, hermanos?»
38. Pedro les contestó: «Convertíos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo;
39. pues la Promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos llame el Señor Dios nuestro.»
40. Con otras muchas palabras les conjuraba y les exhortaba: «Salvaos de esta generación perversa.»

Pedro los exhortaba con la Verdad, él no buscaba llegar a un número. Al estilo de los antiguos profetas Pedro decía lo que tenía que decir de parte de Dios. Por eso dice la Escritura:
41. Los que acogieron su Palabra fueron bautizados. Aquel día se les unieron unas 3.000 almas.
42. Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones.
43. El temor se apoderaba de todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y señales.
44. Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común;
45. vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre todos, según la necesidad de cada uno.
46. Acudían al Templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón.

En la iglesia de Pedro había abundancia de todo: Dinero, Pan, personas, milagros, Palabra, enseñanza.
47. Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo. El Señor agregaba cada día a la comunidad a los que se habían de salvar.

Para los que queremos hacer crecer la Iglesia, es esta “receta Bíblica”que realmente funciona (ayudar a las personas a conocer la Verdad, mostrarles lo que está mal, guiarlos al arrepentimiento). Dios se encargará de añadir a la congregación los que deban estar. Frente al “Evangelio de la Prosperidad” y “Los Cultos de Venga a Recibir” la única alternativa es volver a la Palabra de Dios.

  




Comentarios

Entradas populares de este blog

NEWS. Второй зверь. By Fabian Massa.

Reflexión. La parábola de las 10 vírgenes. By Fabian Massa

Reflexión. El primer discurso de Pedro y la conversión de los 3.000. By Fabian Massa.