Profecías sobre Juan el Bautista, el Mensajero del Rey de Reyes y Señor de Señores.. By Fabian Massa.

La Semana 70 comparte con nosotros: Profecías. Las razones para creer en Cristo. Parte 7. 


Introducción.

Desde la más remota antigüedad, era costumbre de los Reyes tener oficiales, hoy llamados Heraldos, que tenían la función de hablar en lugar del Rey.
Entre los antiguos griegos el cargo de Heraldo tenía un carácter sagrado, el poeta Homero los llama divinos, inviolables, grandes y admirables.
Estos oficiales tenía una suerte de “Inmunidad diplomática” no portaban espada, sin embargo podían entrar en las ciudades sitiadas o mezclarse en medio de los combates, sin que nadie se atreviese a herirles.
Convocaban a las asambleas de los jefes o generales, imponían silencio a la multitud antes de que hablaran los reyes para que se oyeran sus discursos y les presentaban el cetro antes de que principiasen sus discursos y arengas.
Eran los encargados de llevar los mensajes del rey a sus enemigos y presentar las condiciones de guerra o de paz.
En la Biblia también hay referencia a personas que han ejercido la función de Heraldo, aunque no se les da ese nombre. Veamos algunos ejemplos:

1.       Dios dispuso que Aarón fuera el vocero de Moisés. Antiguo Egipto,  ca[1]. del 1400 a.C.:
14 Entonces el Señor ardió en ira contra Moisés y le dijo:
—¿Y qué hay de tu hermano Aarón, el levita? Yo sé que él es muy elocuente. Además, ya ha salido a tu encuentro, y cuando te vea se le alegrará el *corazón. 15 Tú hablarás con él y le pondrás las palabras en la boca; yo los ayudaré a hablar, a ti y a él, y les enseñaré lo que tienen que hacer. 16 Él hablará por ti al pueblo, como si tú mismo le hablaras, y tú le hablarás a él por mí, como si le hablara yo mismo. Éxodo 4.14-16 NVI

También Aarón hablaba a Faraón por Moisés como podemos ver en Éxodo 5.

2.       Era costumbre enviar heraldos a los enemigos. Jordania,  ca. del 1440 a.C.: Cuando Israel salió del desierto para entrar en la tierra de los Amorreos de la Transjordania[2]Moisés envió mensajeros (Heraldos) al Rey Sihón con una propuesta de paz:
26 »Desde el desierto de Cademot envié mensajeros a Sijón, rey de Hesbón, con esta oferta de paz: 27 “Déjanos pasar por tu país; nos mantendremos en el camino principal, sin desviarnos ni a la derecha ni a la izquierda. 28 Te pagaremos todo el alimento y toda el agua que consumamos. Sólo permítenos pasar, 29 tal como nos lo permitieron los descendientes de Esaú, que viven en Seír, y los moabitas, que viven en Ar. Necesitamos cruzar el Jordán para entrar en la tierra que nos da el Señor nuestro Dios.” Deuteronomio 2.26-29 NVI.

A lo largo de la Biblia, podemos encontrar muchos casos de este tipo, por ejemplo cuando ca. del año 730 a.C. el Rey  de Asiria Senaquerib invadió Judá y tomó varias ciudades, llegando a amenazar a Jerusalén.

13 A los catorce años del rey Ezequías, subió Senaquerib rey de Asiria contra todas las ciudades fortificadas de Judá, y las tomó.
14 Entonces Ezequías rey de Judá envió a decir al rey de Asiria que estaba en Laquis: Yo he pecado; apártate de mí, y haré todo lo que me impongas. Y el rey de Asiria impuso a Ezequías rey de Judá trescientos talentos de plata, y treinta talentos de oro.
15 Dio, por tanto, Ezequías toda la plata que fue hallada en la casa de Jehová, y en los tesoros de la casa real.
16 Entonces Ezequías quitó el oro de las puertas del templo de Jehová y de los quiciales que el mismo rey Ezequías había cubierto de oro, y lo dio al rey de Asiria.
17 Después el rey de Asiria envió contra el rey Ezequías al Tartán, al Rabsaris y al Rabsaces, con un gran ejército, desde Laquis contra Jerusalén, y subieron y vinieron a Jerusalén. Y habiendo subido, vinieron y acamparon junto al acueducto del estanque de arriba, en el camino de la heredad del Lavador.
18 Llamaron luego al rey, y salió a ellos Eliaquim hijo de Hilcías, mayordomo, y Sebna escriba, y Joa hijo de Asaf, canciller.  2° de Reyes 18.13 – 18 RV60.


El Tartán, al Rabsaris y al Rabsaces eran tres altos oficiales del Rey Senaquerib, respectivamente el Comandante en Jefe del Ejército, el Jefe de los Eunucos (un Oficial de Cabecera del Rey) y el Jefe de los Coperos[3].
Otro ejemplo de la importancia de estos oficiales lo podemos ver también en Nehemías, que era Copero del Rey Jerjes y que fue enviado por este para repara los muros de Jerusalén en 445 a.C.
De la misma manera que los reyes terrenales, el Cristo tendría un “Heraldo” un mensajero que le prepararía el camino, anunciando su llegada. Sobre esto profetizaron Isaías (cap. 40) y Malaquías (cap. 4)



El profeta Isaías profetiza acerca del Mensajero del Señor (750 a.C.):

3 Una voz clama: «En el desierto abrid camino a Yahveh, trazad en la estepa una calzada recta a nuestro Dios. Isaías 40.3 Biblia de Jerusalén.
Que es precisamente lo que dijo Juan el Bautista cuando los Jefes del Templo de Jerusalén enviaron unos sacerdotes al Jordán donde Juan bautizaba a la gente, a preguntarle quien era él:
Los sacerdotes le preguntaron  ¿quién eres tú?
23 Juan les hizo recordar:
—Yo soy el que grita en el desierto: “Prepárenle el camino al Señor”. Juan 1.22-23 NVI.

Y el mensaje que Juan el Bautista traía era el siguiente:
4 Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.
5 Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado. Isaías 40.4-5 RV60[4]
Y también predicaba Juan
2 …«*Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca.» Mateo 3.2 NVI

Es muy interesante porque de la misma forma que comenzó predicando Juan, comenzó predicando Jesús (Mateo 4.17) llamando al arrepentimiento, porque el Reino de los Cielos se había acercado a los hombres.


El profeta Malaquías (nombre que significa “Mi mensajero”) también profetizó acerca del Bautista, anticipando que vendría con una unción de parte de Dios semejante a la que había tenido el profeta Elías:
5 »Estoy por enviarles al profeta Elías antes que llegue el día del Señor, día grande y terrible. 6 Él hará que los padres se reconcilien con sus hijos y los hijos con sus padres, y así no vendré a herir la tierra con destrucción total.» Malaquías 4.5 – 6 NVI.
Jesús mismo confirmó que Juan era “Aquel Elías que había de venir” (Mateo 11.14)
Todo, absolutamente cada detalle de la vida de Jesús y de los acontecimientos que lo tocan de manera directa están profetizados en La Palabra. Dios hizo esto así, porque Él dijo que no haría nada sin revelárselo a sus siervos los profetas. (Amós 3.7) Por eso tenemos en la Biblia la Palabra profética más segura (2° Pedro 1.19).

La Semana 70 está por comenzar, los que crean serán salvos. ¿Estamos listos?


________________________________________

[1] Ca. = cerca.
[2] Es decir, al Este del Río Jordán, en la actual Jordania.
[3] http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/4330/tart%E1n/; http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/3748/rabsaris/ ; http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/3747/rabsaces/
[4] Parafraseando sería: Todos los que son humillados sean restaurados, todos los soberbios humíllense, corrijan lo que está mal y suavicen lo que es áspero y entonces verán la Gloria del Señor.


Comentarios

Entradas populares de este blog

NEWS. Второй зверь. By Fabian Massa.

Reflexión. La parábola de las 10 vírgenes. By Fabian Massa

Reflexión. El primer discurso de Pedro y la conversión de los 3.000. By Fabian Massa.