+ STUDY. El Texto Profético. By Fabian Massa.


La Biblia básicamente narra historias y genealogías. Pero encerrado en los textos, cómo oculto se encuentra el Mensaje Profético, un texto que trasciende a su propio tiempo y atraviesa las Edades como una flecha salida del Arco de Dios.

En Génesis 49, al Patriarca Jacob, consciente de que sus días estaban por terminar, junta a sus hijos a fin de decirles lo que había de acontecer en el futuro. Es decir, él iba a profetizar sobre ellos. Cuando le toca el turno a Judá, le dice:

»Tú, Judá, serás alabado por tus hermanos;
    dominarás a tus enemigos,
    y tus propios hermanos se inclinarán ante ti.
Mi hijo Judá es como un cachorro de león
    que se ha nutrido de la presa.
Se tiende al acecho como león,
    como leona que nadie se atreve a molestar.
10 El cetro no se apartará de Judá,
    ni de entre sus pies el bastón de mando,
hasta que llegue el verdadero rey,
    quien merece la obediencia de los pueblos.
11 Judá amarra su asno a la vid,
    y la cría de su asno a la mejor cepa;
lava su ropa en vino;
su manto, en la sangre de las uvas. GEN. 49.8-11 NVI.

Veamos párrafo por párrafo:

»Tú, Judá, serás alabado por tus hermanos;
    dominarás a tus enemigos,
    y tus propios hermanos se inclinarán ante ti.


Judá fue tenido por Moisés como cabeza del Pueblo en el Desierto cf. Números  2.3 y 10.14. Tras la partición del Reino al comienzo del reinado de Roboam, hijo de Salomón, la tribu de Judá se quedo con el Reino del Sur con capital en Jerusalén. Desde allí que les quedo el nombre de Judíos.


10 El cetro no se apartará de Judá,
    ni de entre sus pies el bastón de mando,
hasta que llegue el verdadero rey,
    quien merece la obediencia de los pueblos.


Es una profecía de la realidad geopolítica del Reino de Judá en los tiempos de Jesús: Cuando el Verdadero Rey (Jesús) viniera, ellos ya no tendrían el poder Soberano representado por el Cetro.


11 Judá amarra su asno a la vid,
    y la cría de su asno a la mejor cepa;


Así entró Jesús a Jerusalén, montando en un burro, como era la tradición de les Reyes de Israel. Cf. Mateo 21.1-5:


Cuando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagué, al monte de los Olivos, Jesús envió a dos discípulos con este encargo: «Vayan a la aldea que tienen enfrente, y ahí mismo encontrarán una burra atada, y un burrito con ella. Desátenlos y tráiganmelos. Si alguien les dice algo, díganle que el Señor los necesita, pero que ya los devolverá.»
Esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por el profeta (cf. Zacarías 9.9)
«Digan a la hija de Sión:
    “Mira, tu rey viene hacia ti,
humilde y montado en un burro,
    en un burrito, cría de una bestia de carga.” » NVI.




Lava su ropa en vino;
 su manto, en la sangre de las uvas.

Estos dos últimos versículos se refieren al Día de la Ira de Dios:

18 Del altar salió otro ángel, que tenía autoridad sobre el fuego, y le gritó al que llevaba la hoz afilada: «Mete tu hoz y corta los racimos del viñedo de la tierra, porque sus uvas ya están maduras.» 19 El ángel pasó la hoz sobre la tierra, recogió las uvas y las echó en el gran lagar de la ira de Dios. 20 Las uvas fueron exprimidas fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre, la cual llegó hasta los frenos de los caballos en una extensión de trescientos kilómetros. Apocalipsis 14.18-20 NVI.
De esto también habla Isaías 63:
¿Quién es este que viene de Edom,
    desde Bosra, vestido de púrpura?
¿Quién es este de espléndido ropaje,
    que avanza con fuerza arrolladora?

«Soy yo, el que habla con justicia,
    el que tiene poder para salvar.»

¿Por qué están rojos tus vestidos,
    como los del que pisa las uvas en el lagar?

«He pisado el lagar yo solo;
    ninguno de los pueblos estuvo conmigo.
Los he pisoteado en mi enojo;
    los he aplastado en mi ira.
Su sangre salpicó mis vestidos,
    y me manché toda la ropa.
¡Ya tengo planeado el día de la venganza!
    ¡El año de mi redención ha llegado!
Miré, pero no hubo quien me ayudara,
    me asombró que nadie me diera apoyo.
Mi propio brazo me dio la victoria;
    ¡mi propia ira me sostuvo!
En mi enojo pisoteé a los pueblos,
    y los embriagué con la copa de mi ira;
    ¡hice correr su sangre sobre la tierra!»



Dios habla por boca de Jacob en el 1830 a.C., Zacarías recuerda la 1° parte de la profecía en el 500 a.C., la cual se cumple en el 33 d.C.

La Segunda parte de la profecía de Jacob la refresca Juan en el 98 d.C. y la confirma Isaías en el 750 a.C. Para que todo el Mundo sepa que Dios es Dios único, soberano, que conoce todo desde el principio al fin, por que Él es, fue y será. El es el Eterno y todopoderoso, grande para salvar y para anunciar lo que va a suceder.


La Semana 70 está a las puertas, es hora de que entiendas el Mensaje Profético en las Escrituras. 



Textos proféticos-discipulado

Comentarios

Entradas populares de este blog

NEWS. Второй зверь. By Fabian Massa.

El Pacto del Ojo Derecho. By Fabian Massa.

SHARED. Persecuciones de cristianos en pleno siglo XXI. NIGERIA 2013