LA OBLIGACION DE DENUNCIAR LO MALO BY FABIAN MASSA.




Suponga Ud. que en la esquina de su casa hay un local de venta de pescado, y que en el mismo la mercadería que venden está podrida. ¿No es su deber alertar a sus vecinos que no compren en dicho local? ¿No es su deber como buen ciudadano denunciar el comercio a las autoridades de gobierno de la Ciudad? Sin dudas me dirá que sí, que un deber ciudadano evitar que la gente se intoxique y que ponga en riesgo su salud por un comerciante inescrupuloso que “maquilla” el pescado podrido y lo vende.

Ahora bien, ¿qué sucedería si en lugar de una Pescadería que vende pescado podrido se tratara de una Iglesia Evangélica que dan una enseñanza bíblica adulterada, al punto tal de ser, directamente, anti-bíblica, una especie de “Evangelio podrido”, como podría ser el “Evangelio de la Prosperidad”? ¿No sería lo correcto alertar a los hermanos que se cuiden de consumir dicha “comida” en mal estado? ¿No sería correcto denunciar a las autoridades pertinentes (las Uniones de Iglesias) que en tal o cual lugar se está tergiversando el evangelio?

La posición frente a esto de la mayoría de los “Pastores Evangélicos”,  es no hacer crítica (no analizar) y no decir nada, por el texto bíblico de  Santiago:

12 No hay más que un solo legislador y juez, aquel que puede salvar y destruir. Tú, en cambio, ¿quién eres para juzgar a tu prójimo? Santiago 4.12 NVI
Como es común, la mayoría de los Ministros pentecostales (la gran mayoría en Argentina) suelen sacar los textos de su contexto, y es lo que hacen con este versículo, de donde extraen la máxima “No juzguen a su prójimo”. Sin embargo, Santiago sigue escribiendo luego de esto:

13 Ahora escuchen esto, ustedes que dicen: «Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad, pasaremos allí un año, haremos negocios y ganaremos dinero». 14 ¡Y eso que ni siquiera saben qué sucederá mañana! ¿Qué es su vida? Ustedes son como la niebla, que aparece por un momento y luego se desvanece. 15 Más bien, debieran decir: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello». 16 Pero ahora se jactan en sus fanfarronerías. Toda esta jactancia es mala. 17 Así que comete pecado todo el que sabe hacer el bien y no lo hace.
Aquí podemos ver que Santiago critica a los hermanos que hacen planes sin tener en cuenta cual será la voluntad de Dios para sus vidas. ¿Y qué diría Santiago si conociera a los que hoy directamente “Declaran Decretos de Poder” obligando a Dios a cumplir lo que han  dicho, por cuanto ellos son “Hijos del Rey”?

Por lo tanto hay que discernir que en el versículo 4.12 Santiago se refiere a no condenar al hermano (porque solo Dios es Juez). Y que en el pasaje 4.13-17 el mismo Santiago juzga la actitud de esos hermanos, aunque obviamente sin condenarlos. Se puede establecer un paralelismo con la opinión publica en lo secular: Frente a un hecho público grave de corrupción o delito, la población juzgará como mala la situación, pero solo el Juez podrá ponerle la pena al infractor.

Hay muchos pasajes donde la Escritura nos dice directa o indirectamente que debemos juzgar entre situaciones/ acciones buenas y malas y elegir lo bueno,  por ejemplo en:

16 ¡Lávense, límpiense!

    ¡Aparten de mi vista sus obras malvadas!
¡Dejen de hacer el mal!
17 ¡Aprendan a hacer el bien! Isaías 1.16-17 NVI


Para poder dejar de hacer lo malo y elegir hacer lo bueno, es necesario analizar cada situación a la luz de la Escritura y obrar en consecuencia. 

Hay pasajes en donde se habla directamente de juzgar las situaciones, por ejemplo en 1 Corintios 6.1-5, donde Pablo exhorta a los corintios a juzgar las situaciones y conflictos que surgen entre los mismos fieles dentro de la congregación:

1Si alguno de ustedes tiene un pleito con otro, ¿cómo se atreve a presentar demanda ante los inconversos, en vez de acudir a los creyentes? ¿Acaso no saben que los creyentes juzgarán al mundo? Y, si ustedes han de juzgar al mundo, ¿cómo no van a ser capaces de juzgar casos insignificantes? ¿No saben que aun a los ángeles los juzgaremos? ¡Cuánto más los asuntos de esta vida! Por tanto, si tienen pleitos sobre tales asuntos, ¿cómo es que nombran como jueces a los que no cuentan para nada ante la iglesia?  Digo esto para que les dé vergüenza. ¿Acaso no hay entre ustedes nadie lo bastante sabio como para juzgar un pleito entre creyentes? 1 Co. 4.1-5 NVI
Por lo tanto, estamos llamados a juzgar las situaciones y exhortar a los que hacen mal. No hacerlo nos expone al pecado que advierte Santiago:” 17 Así que comete pecado todo el que sabe hacer el bien y no lo hace. (Santiago 4.17 NVI). Y también a denunciar ante las autoridades, si las hubiera. El problema es que las Uniones de Iglesias están llenas de Ministros que dan “Pescado Podrido” a sus propias congregaciones.



La Semana 70 está a las puertas. No te quedes afuera.



PESCADO PODRIDO.
Evangelio de la Prosperidad, “Declárelo y recíbalo”, Falsos Maestros, Falsos Discípulos, Falsa Piedad.

El TOMO 1 de TESOROSdeSABIDURIA.COM & LASEMANA70.COM  está disponible para su compra en e-book en español en las siguientes plataformas

The TOMO 1 de TESOROSdeSABIDURIA.COM & LASEMANA70.COM  is available for purchase in e-book in Spanish in the following platforms

TOMO 1 de TESOROSdeSABIDURIA.COM & LASEMANA70.COM  доступен для приобретения в электронной книге на испанском языке на следующих платформах

Comentarios

Entradas populares de este blog

NEWS. Второй зверь. By Fabian Massa.

El Pacto del Ojo Derecho. By Fabian Massa.

SHARED. Persecuciones de cristianos en pleno siglo XXI. NIGERIA 2013